Luego de una presencia misionera de la Arquidiócesis de Medellín en la diócesis francesa de Troyes, de ya casi 10 años y dentro del proyecto de « Diócesis Hermanas », surge la necesidad de propiciar aun más la dinámica eclesial misionera de estas diócesis. En esta perspectiva, y en continuidad con la experiencia internacional de nuestra arquidiócesis en otros países, proponemos luego de dialogar con las autoridades eclesiásticas de la Diócesis de Troyes y con el Señor Arzobispo de Medellín, iniciar la experiencia de año de pastoral, como aporte a la formación de los jóvenes seminaristas del Seminario Conciliar de Medellín y como semilla de un enriquecimiento mutuo en la óptica de la misión de la Iglesia.
En Francia y propiamente en esta diócesis de Troyes, vamos descubriendo unas comunidades cristianas que viven su fe en medio de una sociedad profundamente « laica » y secularizada, que crea unas condiciones muy interesantes para evolucionar en la fe con las herramientas de la razón y de una gran sensibilidad humana y espiritual. Reconocemos la riqueza que este compartir puede representar para nosotros los sacerdotes, los laicos y algunos futuros sacerdotes de nuestra arquidiócesis.
La Diócesis de Troyes ha venido implementando las condiciones necesarias para brindar una estructura de acogida a los futuros sacerdotes que vengan y así como a los seminaristas misioneros. A partir del mes de septiembre del año 2006, la experiencia toma una forma más definida con la llegada de un equipo paisa a Romilly sur Seine, ciudad ubicada estratégicamente pensando en la proximidad a Troyes, la capital del departamento del Aube y al mismo tiempo de París, lo cual brinda ciertas ventajas para la formación de los jóvenes seminaristas. El área de la zona a la que hemos sido enviados incluye también una serie de pequeñas poblaciones y el compromiso de trabajar en equipo con algunos sacerdotes franceses de « conjuntos parroquiales » aledaños.
Poco a poco, hemos venido constituyendo un equipo de sacerdotes y seminaristas de la Arquidiócesis de Medellín, con el fin de apoyarnos mutuamente y crear un clima de convivencia y de un compartir espiritual con el clero y con los laicos de la Diócesis de Troyes. Esto mismo, resulta bien interesante para ir contagiando el deseo de anunciar el Evangelio dentro del marco de la promoción misionera que se ha querido incentivar entre nosotros.
Aunque algunas veces cuesta aceptarlo, Francia como muchos otros países de antigua tradición católica, son actualmente « tierra de misión » y propiamente hablando, es un país que necesita de una evangelización en su etapa más básica (la presencia, el contacto y el anuncio), aún cuando en sus expresiones culturales y artísticas manifiesta un evangelio inculturado o como una realidad histórica del pasado. Imposible desconocer la necesidad de dar pasos significativos desde Latinoamérica hacia la misión en Europa, franqueando todos los obstáculos; pero igualmente imposible desconocer la gran riqueza espiritual y cultural que nosotros los latinoamericanos podemos recibir de la experiencia misionera en este continente, por lógicas razones culturales, históricas y sociales.
Algunas personas creen y opinan que la misión en un país europeo, como en este caso en Francia, puede representar un riesgo para el misionero ya sea a causa de la desmotivación de las iniciativas pastorales, del aburrimiento en un medio cultural menos espontáneo y menos festivo, de un posible acomodamiento económico, de sufrir a causa de los prejuicios que existen en otros países por el hecho de “ser colombiano”. Nada de esto puede ser negado rotundamente, pero por el contrario plantea desafíos interesantes, sobre todo en lo que tiene que ver con la preparación del « candidato misionero ». Lo cierto es que podemos seguir abriendo paso a una nueva manera de ver y de plantear la misión en este tipo de contextos sociales y culturales : podemos descubrir la experiencia de una Iglesia limitada en sus recursos económicos en medio de una sociedad enriquecida (como en el caso concreto de la Diócesis de Troyes); participar de la riqueza de iniciativas que surgen desde los laicos, religiosas y sacerdotes que no se dejan vencer por un ambiente de agnosticismo e indiferencia religiosa; acompañar los « nuevos cristianos » en procesos llenos de creatividad y dinamismo (niños, jóvenes y parejas jóvenes); entrar en relación con un mundo católico de tradiciones arraigadas y profundas; descubrir mediante el proceso de adaptación que parte de nuestra misión es transmitir nuestra calidez humana y espontaneidad culturales y darnos cuenta de la riqueza que representa ser buenos colombianos a pesar de las dificultades reales de nuestro país y en ser cristianos en un ambiente postmoderno que se generaliza en las sociedades del mundo entero.
El desafío no es pequeño, pero es posible y necesario asumirlo con alegría, pleno de beneficios para nuestros hermanos de Troyes y para nosotros mismos; para que ellos aprendan a acoger los que vienen a anunciar y nosotros a evolucionar en la capacidad de confiar en el proyecto y envío misionero de Jesucristo.
Este blog pretende ser en primer lugar una ayuda para los misioneros de la Arquidiócesis de Medellín (paisas) en Francia, pero no se limita a ellos, pues puede ser aprovechada por todos aquellos que se han venido sumando a la experiencia: hermanos sacerdotes bolivianos y peruanos, por ejemplo. Asimismo, la presento como una herramienta de trabajo para los latinoamericanos que quieran utilizarla y mejorarla.
La intención de este trabajo es que podamos mejorarlo poco a poco y que le agreguemos o cambiemos los elementos necesarios a nuestro proceso de adaptación cultural y espiritual. Utilizaremos en su desarrollo el planteamiento de problemas, el juego de roles y la transferencia a nuestra propia vida implicando un cambio actitudinal y axiológico como métodos de trabajo y profundización.
El uso de los dos idiomas de manera alternativa es intencional, pues buscamos que de manera paulatina los hispanoparlantes se acostumbren a pensar en el idioma del país que les acoge y en la estructura de su lenguaje y manera de pensar.
A todos gracias por la atención prestada y… ¡manos a la obra!
Bernardo Colmenares Gómez
Muy interesante, animo a todos los colombianos eque estan en mision, y buena suerte.
ResponderEliminarModesto
Bolivia -La Paz
Padre Modesto,
Eliminarmuchas gracias por el comentario.
También le deseamos muchos éxitos en su nueva mision en el norte del departamento del Aube.
Abrazo fraterno,
Bernardo.
Monsieur l’abbé Bernardo Colmenares,
ResponderEliminarJe suis d’une part, agréablement surprise de me trouver avec votre blog, lequel pourrait devenir, à mon sens, un espace de partage et d’enrichissement mutuel franco-colombien… Mais d’une autre part, étant donné le nom qui porte le blog « missionnaires paisas en France » je dois vous avouer qu’il m’étonne avoir trouvé l’abbé Freddy Guiral exclut de votre blog (information du blog et photos)…
Bien cordialement à vous,
Florence Rabaut.
Bonjour Mme RABAUT,
Eliminarmerci pour votre commentaire.
Le but du blog n'est pas de parler de chaque missionnaire "paisa", déjà il n'est pas le seul absent, les prénoms choisis sont fictifs, parmi nous il n'y a pas de René, ni d'Alberto, par exemple. Nous faisons une présentation générale de notre travail et nous proposons de exercices d'adaptation culturelle pour les stagiaires.
Bien cordialement,
Bernardo Colmenares G.
Buenos días Padre Bernardo,
ResponderEliminar¿Puedo contactarle en algún correo electrónico?
Muchas gracias.
Carolina Londoño.
Buenos dias Carolina,
Eliminarmi correo electronico es bernardocolmenares@yahoo.es
Gracias,
Bernardo.